Cuentan los libros antiguos
había un pez que se enamoró
todos los días venía a visitarlo
una luciérnaga que volando pasó
Héchose tarde uno de estos días
héchose noche esa tarde también
nada pudo, pues, prepararlo
para ver encendido a su amado ser
"¡Que hermosa eres!"
exclamó nuestro pez
"¡por favor no te alejes..!
intentó nuestro pez
"Ella vuela, vuela alto
me es imposible alcanzarla
¡no te vayas, me haces daño!
ni siquiera yo puedo oír mis palabras..."
Ella está ahí, brillando insdicreta
quédose inmóvil en la inmensidad
y a cada segundo, a cada lamento
más débil su brillo comienza a tornar
¡Ha saltado!
cae al agua
¡ha saltado!
cae de nuevo
¡está llorando!
respira una última vez
La ve, la encuentra
cae al piso sin darse cuenta,
se dice de esta una gran tragedia
pues cuando ella vuelve el agua está quieta
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